Salud 15 julio 2021

Puerto Rico se encuentra ante el umbral de un repunte en contagios de COVID-19

Expertos advierten sobre un incremento en contagios comunitarios de la variante Delta, con 38 casos confirmados

Científicos y salubristas observan con cautela lo que varios ya describen como un repunte de contagios de COVID-19 en Puerto Rico. La causa detrás del alza, principalmente, es la presencia de la variante Delta en el archipiélago, y el peligro mayor es para las personas que no se han vacunado contra el coronavirus.

“El repunte es global”, sostuvo, al plantear que el aumento en contagios no es exclusivo de Puerto Rico.

La tasa de positividad en pruebas se elevó ayer, previo al cierre de esta edición, a 3.6%, colocándose sobre el umbral de 3% que la comunidad científica busca no sobrepasar, siguiendo parámetros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control del SARS-CoV-2.

La tasa de positividad en cuanto a casos nuevos únicos también sigue en alzada, colocándose en 3.1%, por encima del umbral de control, que es 2%.

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En Puerto Rico, si bien la cantidad de pruebas que se realizan no son representativas de toda la población, los resultados permiten observar tendencias.

“Cualquiera de las dos, si las utilizas para establecer tendencias y las sigues con respecto al tiempo, te da un indicio de cómo se están comportando los casos de COVID-19 en Puerto Rico”, subrayó el doctor Marcos López, gerente de investigación del Fideicomiso de Salud Pública y quien integra también la Coalición Científica.

Para el 22 de junio, la tasa de positividad en pruebas era de 1.4%, una cifra que fue catalogada por el secretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado, como la más baja en un año. La tasa de casos nuevos era de 0.9%.

“Sin duda, los datos diarios que estamos viendo, sí vemos que están aumentando”, anotó López, aunque evitó describir el panorama actual como un repunte. “Diría que hay que estar en alerta”, manifestó.

El infectólogo Miguel Colón, que atiende pacientes de COVID-19 en el Hospital Auxilio Mutuo, en Hato Rey, destacó que el aumento en las tasas de positividad se refleja, a su vez, en un incremento de hospitalizaciones. “Estamos viendo también un aumento en admisiones. Hoy vi dos consultas de COVID-19”, relató.

En ese hospital, había ayer dos pacientes de COVID-19 en unidades de cuidado intensivo, así como otros cuatro recluidos, “cuando estábamos promediando uno por semana”. Colón advirtió que se trata de pacientes no vacunados contra el SARS-CoV-2, y apuntó a un repunte. “No tenemos una ola, tenemos un repunte. Pero no queremos tener otra ola”, enfatizó el médico.

La doctora Ángeles Rodríguez, exepidemióloga del Estado, también coincidió con esa apreciación. “Diría que sí, que ya estamos hablando de un repunte porque es un aumento sostenido”, manifestó.

Rodríguez planteó que también hay que analizar si el alza afecta de la misma manera a toda la isla.

“Probablemente, no es un fenómeno diseminado. Habría que mirar, dependiendo de los datos que está recibiendo el Departamento de Salud, si hay unas áreas más afectadas que otras”, argumentó.

Se propaga la variante Delta

Cónsono con el aumento en contagios, la Oficina de Epidemiología de Salud reportó ayer un dramático salto de 32 casos adicionales confirmados de la variante Delta del COVID-19 en Puerto Rico, para un total de 38 en un mes.

De la investigación que realizó Salud, se desprende que 23 de los pacientes realizaron viajes domésticos (en Estados Unidos), 10 habían completado su serie de vacunación, 25 fueron sintomáticos y ninguno requirió hospitalización.

De los 32 casos -correspondientes a muestras tomadas entre el 24 de junio y el 5 de julio-, hay 11 que están relacionados a un conglomerado bajo investigación, aunque Salud no lo calificó como un brote al emitir la comunicación.

Con excepción de los primeros seis casos reportados hasta el 12 de julio, se desconocen datos demográficos generales de estos contagios, en qué regiones o municipios están, cuáles son las edades y cuál es exactamente el estado de salud de los vacunados que se contagiaron. Tampoco hay detalles sobre los 11 casos que se presume están relacionados entre sí.

El doctor José Becerra, principal oficial de Epidemiología de Salud, no estuvo ayer disponible para ampliar sobre ninguna de esas interrogantes. Desde el 18 de mayo, además, Salud no publica el informe de casos y contactos del Sistema Municipal de Investigación de Casos y Rastreo de Contactos (SMICRC), que arrojaba luz sobre el comportamiento del COVID-19 en Puerto Rico.

“El equipo de epidemiología continúa monitoreando e investigando los casos de la variante Delta, así como de las demás variantes presentes en la isla. Más que nunca, tenemos que acelerar el paso en el proceso de vacunación de nuestra gente para lograr que estén lo más protegidos posible”, expresó Mellado en declaraciones escritas.

El primer caso de la variante Delta en Puerto Rico fue confirmado por el Fideicomiso de Salud Pública, el 15 de junio. El Departamento de Salud confirmó dos casos más el 4 de julio, otros dos el 7 de julio y uno el 12 de julio, antes de elevar la cifra a 38 ayer. Si bien hay otras variantes que circulan en el archipiélago, científicos y salubristas apuntan a la variante Delta como la principal responsable del aumento que se observa en casos.

“Estamos en transmisión comunitaria”, subrayó el doctor López.

En mayor peligro los no vacunados

La variante Delta y el alza en contagios representa un peligro significativamente mayor para las personas no vacunadas que para las vacunadas, coincidieron todos los científicos y salubristas consultados por este medio. Plantearon que los efectos del aumento actual serían mucho más severos si no fuera porque ya hay un alto número de vacunados.

En Puerto Rico, 1,855,140 residentes (58.1% de la población) completó su serie de vacunación contra el COVID-19, según la base de datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).

Sin embargo, Irizarry alertó sobre el riesgo de que aumenten las hospitalizaciones por COVID-19 con rapidez, si persistiera un crecimiento exponencial de casos, tomando en cuenta que en Puerto Rico circulan diversas variantes del coronavirus y que todavía hay más de un millón de personas que no están vacunadas contra el SARS-CoV-2. “La vacuna baja tu riesgo a casi cero”, compartió en Twitter.

El infectólogo Colón compartió esa visión, e hizo hincapié en que “tenemos que ser aún más agresivos” en la vacunación contra el COVID-19, particularmente con los jóvenes de entre 15 y 30 años.

También advirtió que, con la baja en casos que venía observando hasta junio, los hospitales, en términos generales, redujeron la cantidad de camas disponibles para pacientes de COVID-19 para ofrecer más espacio a pacientes del resto de las condiciones de salud, por lo que una ola de casos y hospitalizaciones por SARS-CoV-2 impactaría negativamente los servicios.

“Sí, se pueden abrir (más espacios para pacientes de COVID-19), pero ¿qué van a hacer con los otros pacientes que tienen allí si el hospital está casi lleno? La dinámica es otra ahora mismo”, explicó.

El doctor Ramos, por su parte, recordó que el repunte de marzo provocado por la variante Alfa (B.1.1.7), del Reino Unido, se reflejó en enfermedad severa, hospitalizaciones y muertes. “Eso no se ha visto con Delta, y ciertamente es por el proceso de vacunación”, sostuvo. El galeno adelantó que hay una reunión de los miembros de la Coalición Científica programada para la próxima semana para analizar las tendencias y efectos del alza actual en hospitalización y muertes. “Lo más importante ahora es enfatizar en que hay que vacunarse”, recalcó.

La vacuna previene enfermedad severa, hospitalización y muerte, “pero a los no vacunados, no”, sostuvo Ramos. De igual modo, subrayó que “hay que hablar del uso de la mascarilla, hay que usarla y hay que mantener las medidas de protección”.

La orden administrativa 508-A del secretario de Salud, en vigor desde el 5 de julio, permite que las personas vacunadas no utilicen la mascarilla, pero tanto ciudadanos como comerciantes han cuestionado cómo distinguir ese grupo de los no vacunados. La normativa establece el requisito de mostrar evidencia solo para los eventos que aglomeren 500 personas o más de manera simultánea.

“Lo que para la transmisión de persona a persona es la vacuna. Si el virus no se puede transmitir de persona a persona, no puede mutar”, enfatizó.

Un reporte reciente de la Coalición señaló que, en solo tres semanas, entre junio y julio, la cantidad de casos de COVID-19 entre personas de 20 a 29 años se triplicó. “El grupo de 20 a 29 años es el que más positividad tiene y es el que menos se está vacunando”, puntualizó el doctor López.

Un informe de la Coalición sobre la vacunación, publicado el lunes, sostiene que el grupo de hombres entre 20 y 29 años es el único, entre los adultos, que no ha alcanzado el 50% de vacunación. En el caso de las mujeres, superó la mitad, pero se mantenía en 52%.

Fuente: elnuevodia.com

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