Puerto Rico 04 agosto 2020

Siguen los reclamos de la industria del cannabis

Aunque aseguran proliferación de dispensarios, la ley no permite limitar la otorgación de licencias

A pesar de que la industria del cannabis medicinal alega estar enfrentando problemas relacionados con la gestión de la Junta Reglamentadora de Cannabis Medicinal, la directora ejecutiva del organismo, Denise Maldonado, defendió que trabajan conforme a ley y descartó que las trabas se deban a deficiencias en la labor de la junta.

En un reportaje previo, EL VOCERO publicó que la industria estaba enfrentando problemas relacionados a la falta de regulación en la expedición de licencias para dispensarios, saturación del mercado, escasez de flores —su producto principal— y la eliminación de los cajeros automáticos del interior de los dispensarios.

A juicio de Maldonado, la industria ha estado en constante crecimiento y mantienen una tendencia incremental en la cantidad de pacientes que solicita la licencia y en los interesados en establecer dispensarios, pero no así en la cantidad de personas interesadas en establecer cultivos en la Isla.

No se pueden limitar licencias

“La ley del cannabis medicinal (Ley 42 de 2017) no exige que se haga un estudio de mercado previo a otorgar la licencia para establecer un dispensario. La ley deja el mercado abierto a la libre competencia y crecimiento. Estamos claros que algunos se podrían perjudicar con una saturación, pero sería irresponsable de nuestra parte controlar las licencias que se otorgan”, aclaró Maldonado.

Actualmente, según discutió Maldonado, en la Isla existen poco más de 101,600 pacientes licenciados y se han concedido 141 licencias para dispensarios y 36 para el establecimiento de cultivos. La funcionaria aseguró que no descarta la elaboración de un estudio de necesidad de mercado, no para limitar los dispensarios en áreas saturadas, sino para ver qué otros lugares tienen posibilidades en la Isla.

“Entiendo que para este año se puede dar ese estudio de mercado para establecer en qué áreas o municipios hay necesidad de dispensarios. Esto no sería para limitar los establecimientos en los lugares que estén saturados, sino para ver dónde hay más posibilidades y ayudarles a los empresarios a sacarle más provecho a su inversión. Al final, es decisión de cada empresario decidir dónde ubicarse”, agregó Maldonado.

Con potencial las zonas rurales

Aunque todavía no tienen un estudio certero sobre la necesidad del mercado, Maldonado sostuvo que hay oportunidad en las zonas rurales de la Isla. “Mas o menos estamos inclinados a que hay más necesidad en las zonas rurales. Estamos viendo un creciente número de pacientes en el centro de la Isla y antes no lo había”, puntualizó.

Según el índice de saturación de mercado de ABEXUS Analytics, el mercado del cannabis medicinal en la zona metropolitana de la Isla podría estar cercano a saturarse, específicamente en la zona de Hato Rey. Esto podría provocar una caída en precios que —aunque podría beneficiar a los pacientes— provocaría un colapso de la industria, particularmente entre los cultivos y manufactureros locales.

Pocos interesados en cultivo

En respuesta a la aparente escasez de flores que enfrentan los dispensarios por los limitados cultivos en la Isla, Maldonado desmintió que se estuvieran controlando estas licencias y lo atribuyó a una falta de interés por parte de los inversionistas.

“La parte interesada y con el capital necesario para establecer un cultivo no ha sido mucha. Aunque los requisitos son iguales a los de los dispensarios, el gasto operacional es mayor, el mantenimiento es complicado y trabajoso. Requiere mayor peritaje y conocimiento. Quizás por estos factores no hay tanto interés por parte de los inversionistas”, afirmó.

“Podría catalogarse como lavado de dinero”

A nivel federal no se reconoce al cannabis medicinal como un producto legal que se pueda comercializar, por lo que los dispensarios están imposibilitados de tener acceso a los beneficios comerciales de la banca y no pueden ofrecer otro método de pago que no sea efectivo, por lo que muchos cuentan con cajeros automáticos.

Pese a esto, la resolución 2020-01, emitida por la Junta Reglamentadora de Cannabis Medicinal, prohibió los cajeros automáticos en el interior de los dispensarios. Maldonado sostuvo que no se trata de mayores trabas, sino de una medida para proteger a la industria de posibles irregularidades.

“Esta determinación ha sido una decisión bien ponderada, analizada y consultada. Es algo que estamos trabajando desde el año pasado. No se pueden permitir cajeros en los dispensarios porque las procesadoras son instituciones bancarias registradas en el Banco de Reserva de Estados Unidos. El cannabis todavía es considerado ilegal a nivel del gobierno federal. Tener un cajero automático dentro de un establecimiento que es ilegal puede considerarse lavado de dinero”, defendió.

Maldonado indicó que se otorgó un plazo de 30 días para eliminar las máquinas del interior de los establecimientos, pero enfatizó que pueden reubicarlos en el exterior de los dispensarios. “Lo importante es que no estén en el interior, mucho menos en el área donde se dispensa el cannabis. Todo lo ven como un ataque de la junta a ellos. Lo que estamos tratando es de proteger a la industria de una posible intervención federal que este asunto podría ocasionar”, concluyó.

Fuente: elvocero.com

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