Puerto Rico 06 abril 2022

Sin mano de obra cualificada para la infraestructura energética en la Isla

Faltan más de 20,000 trabajadores para reconstruir el sistema de energía

En la carrera para transformar el sistema de energía en Puerto Rico —para que en 2025 al menos el 40% de la generación se produzca mediante fuentes renovables— hay un factor que podría atrasar los trabajos y el cumplimiento con las metas establecidas: la falta de mano de obra cualificada.

Tan escasos están los ingenieros eléctricos, peritos electricistas y otros profesionales afines que el gobierno pidió ayuda la semana pasada al gobierno de la República Dominicana para atraer y reclutar personal. Esta semana está haciendo la misma solicitud en España.

Francisco Berríos Portela, director de Política Energética de Puerto Rico y del Fideicomiso de Energía Verde del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), informó que se necesitarán unas 20,000 personas para los trabajos de reconstrucción de la red de transmisión y distribución, así como para los proyectos de energía renovable que se construirán.

“No poder complementar la fuerza laboral que tenemos hoy en día provocaría posiblemente que nos demoremos más en poder mejorar nuestra red eléctrica… y es la premura y la prisa que tenemos en poder complementar la fuerza laboral que tenemos con empresas fuera de Puerto Rico”, señaló el funcionario a EL VOCERO en declaraciones telefónicas desde España.

Berríos Portela señaló que es consciente de que traer mano de obra extranjera requiere de trámites con el Departamento de Estado federal. Señaló que espera encontrar alguna solución por la vía de excepción o mediante arreglo especial para que los visados que se exigen no sean un impedimento.

Por su parte, Frances Berríos Meléndez, presidenta del Colegio de Peritos Electricistas, confirmó que hay escasez de profesionales especializados en trabajos eléctricos. La matrícula del colegio es de 5,400 peritos electricistas, de los cuales el 42% tiene sobre 60 años y la mayoría de los que se están adiestrando tiene en promedio 30 años.

Para la perita electricista, estas cifran reflejan la realidad del País con una población que envejece y poco relevo generacional. Sin embargo, hizo hincapié en que al llenar la necesidad de mano de obra diestra a corto, mediano y largo plazo, lo fundamental es no obviar la seguridad.

Indicó que trabajan en “una profesión que es de alto riego no solo para el trabajador, sino para el consumidor. Una mala conexión eléctrica puede desembocar en un incendio, alguien se puede electrocutar, una comunidad entera se puede afectar gravemente”.

Señaló que los trabajadores que lleguen de otros países tendrán que recibir adiestramiento intensivo y tal vez pasar por una junta examinadora.

Según informó Berríos Meléndez, para evitar desgracias los trabajadores que no cumplan con los requisitos se tendrán que limitar a tareas como hincar y subir postes, hacer zanjas o tirar la tubería, y especificó que la conexión final al tendido eléctrico tiene que estar a cargo de una persona que no solo tenga el conocimiento, sino también la experiencia.

Un informe de la organización sin fines de lucro The Solar Foundation señaló que —según el National Solar Jobs Census de 2019— en el campo de trabajo relacionado a la energía solar había en Puerto Rico 1,949 trabajadores.

La organización estima que para 2025 se habrán creado 12,359 nuevos empleos en la industria de la energía solar y según se vaya incrementando la cantidad de proyectos de generación la cifra podría llegar a los 19,905 para 2030.

La entidad agregó que en una encuesta entre empresas y profesionales de la industria de la energía solar —realizada en 2020 por esta fundación junto a la corporación PathStone—, el 69% de los entrevistados indicó que el trabajador que más necesitaban eran los ingenieros.

Además, el 59% señaló que lo que más hacía falta eran instaladores de sistemas fotovoltaicos certificados, 41% expuso la necesidad de más técnicos para operación y mantenimiento, 36% comunicó que la principal carencia eran los peritos electricistas, 26% informó que necesitaban supervisores y el 23% dijo que hacía falta tener ayudantes para los electricistas.

Berríos Portela aseguró que parte del esfuerzo del gobierno está dirigido a coordinar y facilitar talleres de certificación, así como evaluar las regulaciones en vigor “para asegurarnos de que tengamos la mano de obra capaz de hacer los trabajos y a la misma vez de una manera segura y en cumplimiento con todos los reglamentos y códigos aplicables”.

El rol de las universidades

Por su parte, Javier Quintana, presidente de la Comisión de Energía del Colegio de Ingenieros y Agrimensores y decano de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Interamericana, recinto de Bayamón, expresó que en este momento las universidades tienen un rol fundamental en la formación de personas que ayuden a moldear el futuro del País.

“Puerto Rico enfrenta un reto grande en el mejoramiento de su infraestructura eléctrica de cara al futuro. Tenemos los fondos disponibles a través de las ayudas federales post huracán María y se sabe que es una inversión significativa a largo plazo, pero para llevar a cabo la inversión definitivamente es fundamental la mano de obra… Y cuando se habla de la transformación a un país que va a operar mayormente con fuentes renovables de energía, eso trae retos adicionales de aprender a trabajar con nuevas tecnologías y readiestrar a los peritos, transferirles los nuevos conocimientos, para que esa nueva realidad sea alcanzable”, detalló Quintana, quien fue director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Ante la escasez de mano de obra cualificada, Berríos Meléndez aseguró que el Colegio de Peritos Electricistas está haciendo su parte con una campaña dirigida a que más jóvenes estudien electricidad. Informó que están reduciendo de seis a tres meses el tiempo de adiestramiento a los peritos que tienen estudios previos y que están haciendo alianzas con colegios técnicos y otras instituciones educativas.

Destacó que consiguieron tres becas completas en dos instituciones educativas para los estudiantes que cumplan ciertos requisitos y señaló que el costo del repaso para la reválida se redujo.

Añadió que 900 personas solicitaron el examen para ayudante de perito en este mes y que para la más reciente sesión del examen práctico hubo 200 aspirantes, por lo que fue necesario abrir tres fechas. Para el examen teórico, informó que tenían 250 aspirantes.

La perita electricista hizo un llamado al Departamento de Educación para que no cierre los talleres vocacionales que preparan estudiantes en estos campos.

Por su parte, Berríos Portela destacó que el sector privado y la academia se tienen que insertar, fomentando que se actualicen los currículos porque la transformación energética no es para dos o tres años.

“Es un asunto que sabemos que se va a extender por más de una década hasta alcanzar los niveles óptimos de una red moderna y hay que continuar colaborando”, acotó.

Fuente: elvocero.com

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