03 septiembre 2019

Sin uso valioso equipo en Forenses

Denuncian que cuatro vehículos especiales para transportar cadáveres que costaron $2 millones están sin tablilla y sin marbete

El Negociado de Ciencias Forenses (NCF) tiene estacionado en su sótano cuatro vehículos nuevos para cubrir escenas y transportar cadáveres que no han sido utilizados por los investigadores forenses porque no tienen marbete ni tablilla, reveló ayer una fuente interna de la agencia.

“Las unidades que estamos utilizando están en pésimas condiciones, se mojan los cuerpos al llover, también el equipo y no tienen señales y luces traseras. Ponen en riesgo la salud de los investigadores forenses”, dijo a EL VOCERO.

A un costo de $496,000 por unidad, el pasado 4 de julio el entonces gobernador Ricardo Rosselló le entregó cuatro vehículos de investigación forense a la agencia. La inversión total fue de $1,984,000. Tienen capacidad para transportar hasta cinco investigadores forenses y un patólogo. El vehículo es 4x4, cuenta con luces de emergencia, luces para iluminar la escena y sistema de radio para mantener la comunicación con personal del NCF y el Negociado de la Policía.

Además, reserva compartimentos especiales para acomodar el equipo, para las muestras de evidencia, para trabajar osamentas y aditamentos de seguridad. También tiene dos camillas y un sistema para remolcar cualquier vehículo en los casos que se requiera custodiarlos como evidencia sin necesidad de recurrir a una grúa de arrastre.

“Es lamentable que ahora mismo tenemos esas unidades disponibles para poder ir a las escenas y no arriesgar a los investigadores y no las estamos utilizando. Al estar tan deteriorado ese equipo que utilizo hoy para protegerme, pues estoy arriesgando mi salud”, agregó la fuente.

Pero, ¿cuáles son las consecuencias de no tener equipos funcionales en el negociado?, se le preguntó. “Aquí hay dos vertientes: el cuerpo es la evidencia más importante en la escena del crimen”, respondió.

En ese aspecto, explicó que si los equipos que se utilizan en la escena no están debidamente sellados, en el análisis de evidencia puede haber un resultado adverso. También añadió que si el equipo que se utilizó está constantemente mojándose, aumenta el riesgo en la seguridad personal.

Problemas con la licencia

De igual forma, la fuente reveló que recientemente cambiaron de categoría las licencias de conducir para poder manejar estos nuevos vehículos. Añadió que estas unidades se compraron y no se tomó en consideración que las licencias deben ser categorías 8 o 9.

“El problema que está pasando es que esas unidades nuevas —al no utilizarse— se están deteriorando también”, agregó la fuente, quien también reveló que el NCF debe darles a los empleados un adiestramiento para su correcto uso.

Reacciona el NCF

Por su parte, la comisionada del NCF, Beatriz Zayas, reconoció la importancia de tener estos vehículos en uso y aseguró que están culminando el proceso para que puedan estar disponibles en o antes del 15 de septiembre. “Al día de hoy, 20 investigadores forenses cuentan con licencia para conducir vehículos pesados, uno de los requisitos principales para la utilización de este equipo. Ya fueron tramitados y se encuentran en la parte final del proceso todos los asuntos correspondientes a tablillas, marbetes y permisos. Además, ya está calendarizado el entrenamiento de la Administración de Servicios Generales para los inspectores”, añadió.

En declaraciones escritas a EL VOCERO, Zayas indicó que es consciente de que las unidades que están actualmente en uso necesitan reparaciones y mantenimiento. Para estos fines, mencionó que se delineó un plan de trabajo que se pondrá en vigor una vez las nuevas unidades estén en uso. Sin embargo, la fuente de este medio indicó que al día de hoy solo hay un vehículo de Forenses en funciones.

“Cada cuerpo debe ser tratado con respeto a la dignidad del fallecido y de sus familiares. Nuestro personal toma las medidas necesarias para que no haya inconvenientes a la hora de trasladar los cadáveres. Por ejemplo, se toman medidas de cubierta y protección de cuerpos de manera que no sean expuestos, por ejemplo, a agua o lluvia”, puntualizó Zayas.

Cadena de fallas

En los últimos meses el NFC ha sido criticado por irregularidades en el trato y manejo de los cadáveres. Tras el paso del huracán María el 20 de septiembre de 2017, se denunció la falta de patólogos para atender el alto volumen de los cuerpos de las víctimas que dejó el ciclón así como la falta de espacio para conservarlos. Luego, en julio de 2018, los vecinos del Reparto Metropolitano —urbanización localizada a pasos de la morgue en el Centro Médico— denunciaron que de los vagones donde almacenaban cadáveres salía un fuerte hedor.

En una vista pública celebrada por la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes, surgió que la secretaria auxiliar de Salud ambiental, Mayra Toro Tirado, le había advertido al NCF sobre las fallas con el almacenamiento de los cadáveres precisamente en uno de los cinco vagones localizados en el estacionamiento de la agencia. Ese vagón presentaba fluctuaciones en la temperatura, lo que provocó el fuerte hedor.

Ante la falta de recursos los problemas continuaron. Fotos publicadas en las redes sociales en enero mostraban cadáveres almacenados en el suelo en una sala de autopsia, lo que provocó la indignación general en el País.

Fuente: elvocero.com

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