Puerto Rico 14 enero 2019

Trastoque económico por la incidencia delictiva

Impactadas las gasolineras y restaurantes, particularmente en los horarios nocturnos

La alta incidencia criminal que impera en la Isla ha comenzado a trastocar de manera indirecta a varios sectores económicos, como a las estaciones de gasolina y a los restaurantes, lo cual ha provocado el cese de servicios en horario nocturno, mientras, aquellos que mantienen sus operaciones de noche enfrentan la dificultad del reclutamiento de empleados, precisamente por el asunto de seguridad.

En el caso de los clientes, la merma en sus salidas nocturnas cada vez es más notable, lo cual ha levantado una bandera de alerta para los comerciantes.

Luis Sepúlveda, presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina de Puerto Rico, en entrevista con EL VOCERO, reconoció la preocupación de seguridad que experimenta su industria y otros sectores, y dijo que es notable la dificultad para contratar empleados para las noches. “Nos preocupa la ola criminal rampante, principalmente en las gasolineras, donde no solo se trata de asaltos directos al negocio, sino balaceras donde se pone en riesgo la vida y seguridad de clientes y empleados inocentes. Están disparando a mansalva como hemos visto en los hechos de Isla Verde, Puerto Nuevo y San Lorenzo, pero, aunque hemos pedido audiencia a las autoridades pertinentes para presentar opciones y trabajar en conjunto, hemos caído en oídos sordos, lo que nos preocupa”, indicó.

“Entendemos que si unimos esfuerzos e integramos a las comunidades en la lucha podemos volver a rescatar nuestras calles y nuestros negocios. Hoy parece que al gobierno no le interesa la seguridad del pueblo”, sostuvo Sepúlveda.

En vista de la preocupación generalizada, Sepúlveda no descarta que muchas más gasolineras opten por comenzar a cerrar sus negocios en las noches, lo que repercutiría en una reducción en servicios para las personas, un alza en el precio de la gasolina, menos opciones de empleo y hasta cierre de establecimientos. “Representaría un disloque total a la industria, que al final del día se traducirá en congestión vehicular a la hora de echar gasolina en los horarios que queden. Tenemos que crear inteligencia, analizar lo que esta sucediendo y desarrollar grupos de ciudadanos aledaños a las comunidades o negocios que estén pendientes a movimientos raros de vehículos o personas. Cada vez que sucede un acto criminal en una estación los daños son considerables y a muchos se les hace casi imposible poderse recuperar”, declaró.

Experimentan cambios los restaurantes

Por su parte, el presidente de la Asociación de Restaurantes (ASORE), José Salvatella, aseguró que han logrado mantener la seguridad en la industria gracias a la inversión privada que ha efectuado cada establecimiento para garantizar la integridad de empleados y clientes. “Los miembros de la industria han tomado las medidas necesarias para hacer que las familias se sientan seguras de visitar sus restaurantes. Han invertido en incrementar la seguridad privada, mayor iluminación en las áreas circundantes a sus establecimientos. Hemos realizado las inversiones para que las familias no se dejen amedrentar con la ola criminal y puedan salir a disfrutar sin temer por su seguridad. Los restaurantes son un lugar seguro”, insistió.

En un recorrido por varios restaurantes, algunos empleados indicaron que es notable la merma en comensales, principalmente en las noches, y esto ha hecho que en ocasiones tengan que cerrar temprano y reducir las horas de labor. A esto, Salvatella comentó que más bien debe corresponder a restaurantes con horarios extendidos y no a restaurantes familiares, que en días de semana suelen cerrar a las 10:00 p.m.

El presidente de ASORE reconoció que ciertamente hay asuntos por resolver, como la falta de iluminación en las calles, problema que existía y se agudizó tras el paso del huracán María y sigue sin resolverse. “Aunque han comenzado a trabajar con el alumbrado en las calles, todavía falta trabajo al respecto”, añadió.

Consumidores optan por mantenerse en sus casas

En un sondeo realizado por EL VOCERO, se pudo constatar que entre los consumidores impera el temor por su seguridad, por lo que prefieren llegar lo más temprano posible a sus hogares, donde se sienten más seguros. Todos coincidieron en que han optado por hacer lo más temprano posible las gestiones que son fuera del hogar y esto ha significado recortar las salidas nocturnas a comer o a divertirse. “Si voy a un restaurante los estoy haciendo en horas del mediodía o temprano en la tarde y con cuatro ojos. He optado hasta por pagar valet parking, para salir e irme lo más rápido posible. Ya no se puede estar en la calle”, sostuvo Olga Torres, residente de Guaynabo.

Para Manuel Rivera, residente de Bayamón, la situación actual ha hecho que las reuniones con amigos se hagan más en las casas para evitar cualquier situación que los ponga en peligro. “Ya estamos optando por darnos los tragos en la casa. Estamos más seguros y nos sale más barato. Ya ni siquiera es que asalten el lugar o te asalten en el estacionamiento, sino que de camino puedes caer víctima de una balacera de la cual uno no tiene nada que ver”, comentó Rivera.

Fuente: elvocero.com

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