Mundo 30 junio 2020

Un primer año difícil para el presidente de Panamá

PANAMÁ (AP) — Cuando asumió su quinquenio, el presidente Laurentino Cortizo prometió rescatar a Panamá del letargo económico y de la endémica corrupción. Pero su primer año en el poder ha sido más que complicado.

Algunas de sus promesas quedaron en el aire y sus planes para reactivar la economía se vieron trastocados de forma abrupta con la llegada de la pandemia del nuevo coronavirus, cuyo fuerte incremento en los contagios el último mes amenaza seriamente la capacidad del sistema sanitario y podría hundir en una recesión a un país que hace una década era la envidia regional por su rápido crecimiento.

El ganadero, de 67 años, llegó al poder con el respaldo de algo más del 30% del electorado, aunque su Partido Revolucionario Democrático (PRD) ganó la mayoría de los escaños en la Asamblea Legislativa. Su triunfo regresó al poder a esa fuerza política luego de una década.

Semanas después de estrenarse Cortizo anunció un acuerdo para emitir bonos en el mercado internacional por 2.000 millones de dólares con el fin de cancelar deudas millonarias con los proveedores y comenzar la reactivación.

Luego presentó a la Legislatura un paquete de reformas constitucionales, las primeras en 15 años y que buscaban mejorar la cuestionada administración de justicia, equilibrar los poderes en un país considerado demasiado presidencialista, limitar la reelección de los diputados y asegurar una mayor inversión en educación.

Si bien las reformas fueron aprobadas en una primera instancia, los diputados oficialistas agregaron artículos que no tuvieron el respaldo del presidente y fueron rechazados en las calles. Cortizo decidió retirarlas en enero debido a las protestas y para abrir una mayor consulta.

“Desde el principio las tensiones políticas, incluso dentro del Partido Democrático Revolucionario de Cortizo, han frustrado los intentos de avanzar en la agenda del presidente”, dijo a The Associated Press Michael Schifter, director de Diálogo Interamericano, con sede en Washington.

Pocos meses después llegó la pandemia. “El impacto del COVID-19 ha descarrilado y complicado gran parte de la agenda positiva de Cortizo, a pesar de que el presidente adoptó rápidamente medidas duras en respuesta al brote”, planteó Schifter.

Panamá logró mantener el número de casos por debajo de los 200 diarios al menos hasta fines de mayo gracias, según los expertos, a una estricta cuarentena de algo más de dos meses que ayudó a evitar miles de contagios y la saturación de los hospitales.

El gobierno enfrentó protestas en las calles de personas que se quejaban de que no les llegaban las bolsas de comida proporcionadas por el Estado y que no calificaban para un bono de 80 dólares al mes destinado a los empleados cuyos contratos fueron suspendidos.

Sin embargo, los esfuerzos por contener la pandemia, que en los primeros dos meses ganó halagos, se enturbió con denuncias de corrupción, incluido un acuerdo para la compra de un lote de ventiladores con presuntos sobreprecios que derivó en la salida del viceministro de la Presidencia. También generó dudas la contratación y el costo por 10 millones de dólares de un hospital modular para pacientes con COVID-19 que abrió con retrasos.

“Le ocasionó una crisis de credibilidad al presidente en un momento delicado de la pandemia”, estimó Roberto Eisenmann, fundador del influyente diario La Prensa.

El gobierno decidió reactivar los dos primeros de seis bloques de actividades económicas el 13 de mayo y el 1 de junio, lo que según los especialistas contribuyó a disparar los contagios. A ello se sumó que el virus penetró en barrios pobres y populosos principalmente de la capital y la provincia colindante de Panamá Oeste, donde el hacinamiento alienta la propagación.

El director de la zona metropolitana de Salud, Israel Cedeño, dijo el martes que ocurre “que no nos estamos cuidando”.

El acumulado de casos pasó de 13.837 y 344 muertos el 1 de junio a 32.785 y 620 decesos el 29 del mismo mes. Y en medio del creciente aumento, el gobierno relevó a la ministra de Salud, Rosario Turner, pese a que era una de las funcionarias mejor calificadas.

Cortizo dará su discurso del primer año ante la Legislatura el miércoles y se espera que anuncie medidas que ayuden a apaciguar el impacto de la pandemia en la economía, que según el gobierno caerá 2% este año cuando se esperaba un crecimiento de 4% antes de la pandemia.

El gobernante dijo en su toma de posesión hace un año que quería llevar la bonanza a los más pobres en un país que, dijo, es considerado el sexto más desigual del planeta. Señaló que más de 700.000 de los 4,2 millones de panameños vivían en condiciones de pobreza, aunque se estima que esa cifra se habría incrementado a un millón debido a la pandemia.

“En el futuro Cortizo necesitará priorizar la economía... y también tendrá que concentrarse en frenar la corrupción”, dijo Shifter. “A menos que Cortizo sea capaz de fortalecer su posición política, es difícil ver cómo puede lograr abordar estos desafíos desalentadores”.

Fuente: Associated Press

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Deja tu comentario