Puerto Rico 13 enero 2022

Un puertorriqueño es acusado federalmente de fabricar y vender 28 "armas fantasmas"

Junto a Samuel Snader habrían obtenido aproximadamente $27,600, como resultado de los delitos

Un puertorriqueño fue acusado por un gran jurado federal de conspiración, fabricación y venta de 28 armas de fuego en Pensilvania y por las que ganaron aproximadamente $27,600.

Héctor Colón, de 30 años, fue arrestado ayer, martes, junto a Samuel Snader, de 39 años, del condado de Lebanon, informó la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Medio de Pensilvania.

La acusación formal alega que entre agosto de 2021 y enero de este año, el dúo trabajó junto para adquirir piezas con el fin de fabricar y comercializar armas de fuego de fabricación privada (PMF), conocidas como “armas fantasma”.

Según el fiscal federal John C. Gurganus, Snader era el encargado de fabricar los PMF, que no poseían números de serie; mientras, Colón supuestamente localizó a posibles compradores y los dirigió a su compañero, quien personalmente entregó las armas de fuego a cambio de dinero.

Durante los arrestos, las autoridades incautaron armas fantasma adicionales y piezas de PMF tanto en el condado de Lebanon como en Puerto Rico.

“Como en este caso, las armas fantasma no están serializadas y son difíciles de rastrear para las fuerzas del orden. Se ven, se sienten y funcionan como armas de fuego hechas en fábricas, y son igual de letales en las manos equivocadas”, indicó Gurganus en declaraciones escritas a la prensa. “Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para sacar las armas ilegales de las calles y enjuiciar a quienes estén involucrados en su fabricación, tráfico y posesión ilegales”.

Por su parte, el fiscal general de Pensilvania, Josh Shapiro, destacó que las armas fantasmas son “un peligro” para la seguridad pública.

“Estamos comprometidos en las fuerzas del orden público locales, estatales y federales para detener a los traficantes de estas armas de fuego imposibles de rastrear que se han convertido rápidamente en el arma preferida de los delincuentes, y apreciamos los esfuerzos de nuestros socios para responsabilizar a estos acusados”, dijo.

El asunto fue investigado por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, el Servicio de Inspección Postal y la Oficina del Fiscal General de Pensilvania.

Notas Relacionadas

Deja tu comentario