Puerto Rico 30 mayo 2022

Un reto la supervivencia después del covid-19

Estimados de los CDC apuntan a que serán miles los sobrevivientes con afecciones prolongadas

Antes de contraer covid-19, Luis O. Figueroa Morales no tenía problemas para ejercitarse caminando e incluso para de vez en cuando correr. Ahora, más de un año después de haberse contagiado, finalmente logró respirar sin oxígeno suplementario y procurará mejorar su función pulmonar con terapias en agua.

Figueroa Morales estuvo 27 días hospitalizado con covid-19 y reconoce sin titubear que, a pesar de las consecuencias que todavía persisten, fue uno de los que tuvo “suerte” con el virus.

“Fueron 27 días hospitalizados. Muchas noches las pasaba con fiebre. Me bañaban en la cama, hacía mis necesidades en la cama y cada vez que había cualquier actividad, la oxigenación me bajaba mucho. Fueron muchas las noches que no me aseguraban, pero gracias a Dios estoy aquí para contarlo”, relató a EL VOCERO. “Por lo menos tuve la oportunidad de salir del hospital porque muchos han fallecido. Yo pensé que no iba a salir”, añadió.

En junio del año pasado abrió en la Isla la primera clínica para atender la condición conocida como “Long Covid” o covid extendido o prolongado. Salud Integral en la Montaña, ubicada en Naranjito, ha atendido 510 pacientes desde ese momento y Figueroa Morales fue uno de estos.

El hombre de 40 años afirmó que, al buscar tratamiento para su padecimiento, le aseguraron que estaría de por vida conectado a una máquina con oxígeno, en respuesta a la función deteriorada de sus pulmones.

El hombre, padre de dos hijos de 21 y 22 años, se contagió en abril del año pasado, poco antes de que le llegara el turno para vacunarse.

“Me tocaba vacunarme y una semana antes de la vacunación me dio covid-19”, relató. “Como al octavo día me empecé a quedar sin respiración y decidimos ir al hospital. En el hospital, cuando me hacen los estudios, tenía asma. Me dio pulmonía y mis pulmones habían colapsado”, agregó.

Hasta ese momento, relató, su único padecimiento era de la espalda, a causa de una caída mientras servía como oficial de custodia correccional, y desde entonces está pensionado.

A las varias semanas de salir del hospital tras recuperarse del covid-19, Figueroa Morales comenzó a sentirse mal y terminó conectado al tanque de oxígeno. La cita para discutir la función de sus pulmones fue a distancia y le advirtieron que necesitaría oxígeno por el resto de su vida. A finales del año pasado, llegó a la clínica en Naranjito y, desde entonces, superó la necesidad de oxígeno, pero todavía requiere tratamiento y terapias.

“Cuando salgo para acompañar a mi esposa a hacer compra o a hacer algo tengo que ir caminando más lento. Hay cosas que no puedo hacer. Si vamos a estar mucho rato en el supermercado, tengo que ir lento o me quedo en el carro”, relató.

“Yo antes podía hacer mis cosas. Ahora puedo fregar porque con el resto de las actividades me fatigo. Yo salía y me ejercitaba. No es que fuera atleta, pero caminaba la pista o corría y no me fatigaba. Era algo que yo podía hacer”, señaló.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) estiman que el 30% de las personas que hayan sido hospitalizadas con covid-19 tendrán Long Covid a seis meses de haber sido infectadas. El 13.3% de las personas contagiadas tendrán los síntomas de Long Covid a un mes de haberse infectado y el 2.5% serán pacientes de Long Covid a los tres meses. Los CDC definen el Long Covid como un padecimiento incapacitante con varias manifestaciones, incluyendo respiratorias, cardiacas, musculares y padecimientos mentales, entre otros. Desde que comenzó la pandemia, en Puerto Rico se han reportado 329,183 casos confirmados de covid-19 y otros 328,245 casos probables.

Menos casos de los esperados

El doctor Nelson Almodóvar, director médico de Salud Integral de la Montaña, indicó que la edad promedio de los pacientes que están atendiendo en este centro es de 47 años.

“Lo más que atendemos son manifestaciones respiratorias y cardiovasculares. Son pacientes que comienzan con palpitaciones, molestias en el pecho. Llegan con quejas de que se les hace difícil llevar a cabo tareas que antes podían hacer o que el nivel de su condición respiratoria se ha exacerbado con episodios más frecuentes y tienen fatiga en esfuerzo y fatiga en descanso”, explicó. “Esos síntomas tienen aquí un efecto cultural significativo y muchos desarrollan ansiedad o depresión”.

Reconoció que los expertos que están mirando esta condición en la Isla esperaban que fueran muchos más los casos. Una de las razones a las que atribuyen que esta condición no sea más prevalente aquí es porque hay una gran parte de la población vacunada.

“Hay varias explicaciones. En varias partes del mundo se ha utilizado la vacunación para mitigar los síntomas post covid-19. Yo postulo que el alto número de personas vacunadas en Puerto Rico ha sido un factor positivo. El número de infecciones y casos activos en Puerto Rico ronda los 400,000. Esperaríamos un número significativamente más grande, unas 120,000 personas (con covid extendido) y no hemos visto eso”, dijo.

EL VOCERO solicitó al Departamento de Salud el estimado de personas con covid prolongado en la Isla, pero el dato no estuvo disponible.

Fuente: elvocero.com

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