En las últimas dos semanas en las que Maduro ha viajado alrededor del mundo en busca de apoyo para su nación, el gobierno ha desplegado soldados para impedir turbas y saqueos de supermercados, en tanto que dirigentes empresariales han advertido que las existencias de alimentos se habrán agotado a principios de marzo.
Además, los opositores políticos se están movilizando y los inversores extranjeros se preparan para una posible suspensión de pagos.
La crisis es la más terrible desde el golpe de 2002 que destronó brevemente a Hugo Chávez —el predecesor de Maduro_, quien lanzó una revolución socialista después de ganar la presidencia en 1998.