López, que pasó más de seis años en prisión, confinado en casa o refugiado en la embajada de España en Caracas, habló ante los medios de comunicación por primera vez desde que regresó con sus familiares a la capital española hace dos días.
“Es nuestra responsabilidad, y también de los pueblos que creen en la democracia, hacer lo que sea para liberar a Venezuela”, dijo López, y añadió que el cambio no debería ocurrir por una influencia externa, sino por la voluntad del pueblo venezolano “en coordinación con el mundo libre”.