“Estamos focalizándonos en lo que está sucediendo y tratando de entender lo que pasa para poder ayudar a llevar paz a la gente de Venezuela”, expresó el almirante de la Armada Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, a The Associated Press. Con respecto a los vuelos de reconocimiento, agregó que “hemos sido totalmente profesionales, una marcada diferencia con las acciones del régimen de Maduro”.
Faller ofreció sus declaraciones en una breve entrevista con la AP en el puerto de esta ciudad vecina de Miami, donde la Marina estadounidense presentó un nuevo buque de guerra. Sus comentarios tuvieron lugar luego que el Comando Sur revelara la semana pasada que un avión militar de reconocimiento EP-3 fue interceptado de manera “no profesional” por un cazabombardero Sukhoi Su-30 de la Fuerza Aérea de Venezuela a una distancia insegura, una maniobra que puso en riesgo la vida de la tripulación y la misión de la aeronave.
El gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro informó que el sistema de defensa aeroespacial de su país detectó e interceptó al avión estadounidense el 19 de julio, alegando que violaba tratados aéreos internacionales. Tras describir al incidente como una provocación, las autoridades venezolanas denunciaron que tres días después ocurrió una nueva incursión de una aeronave estadounidense y subrayaron que en lo que va del año se han registrado 78 violaciones al espacio aéreo venezolano por parte de tales aviones.