Para la fiscalía de EE.UU., el caso de Saab es el más valioso y un ejemplo a seguir de cara a futuro. El martes, el Tribunal Constitucional de Cabo Verde confirmó la constitucionalidad de la detención y extradición de este empresario, que ya ha dicho que no traicionará a Maduro. Saab fue arrestado en Cabo Verde el 12 de junio de 2020, requerido por lavado de dinero y ser supuestamente nodo central en una compleja red de narcotráfico y fraude con contratas públicas ayuda gubernamental. Una demanda de la Fiscalía de 2019, ante un juzgado de Nueva York, acusa directamente a Saab de conspirar para apoyar materialmente a Hezbolá, la milicia libanesa con lazos con Iran acusada por EE.UU. de terrorismo.
EEUU le asesta uno de los golpes más duros al régimen de Maduro
Está también en busca y captura por ocho cargos de soborno y lavado de dinero en Florida al canalizar más de 350 millones de dólares (295 millones de euros) a cuentas en el extranjero, incluido EE.UU.
Ahora, las agencias federales norteamericanas amasan también pruebas sobre sus lazos con Irán. Esas otras investigaciones de EE.UU., más recientes, acusan al empresario, nacido en Colombia pero afincado en Venezuela antes de su arresto, de servir de intermediario de Maduro para sortear sanciones al crudo.