El 2014 y lo que va del 2015 ha sido un año difícil para los empresarios e industriales venezolanos pues se han tenido que enfrentar a un sistema económico que es hostil con la empresa privada. Al retraso en la asignación de los dólares -que sólo los otorga el Gobierno- para la compra de materias primas, indispensables para la producción de bienes y servicios, se ha sumado a la lista de males que aquejan a las empresas, los excesivos controles de precios, que ha hecho que más de una empresa tenga que producir a pérdidas y el ausentismo laboral.
En este escenario económico muchas industrias y comercios privados se encuentran a punto de cerrar sus puertas porque "hay un retraso en la liquidación de las divisas está afectando la operación de las empresas", según dijo Francisco Martínez, vicepresidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Al no recibir los dólares que se necesitan para la importación de materias primas, muchas industrias han tenido que consumir el poco inventario que les resta y otras están paralizadas, por tener maquinaria dañada y carecer de las divisas para importar los repuestos que requieren.