A pesar de las leyes que prohíben tanto la importación, la producción como el consumo de pornografía en Cuba, los sucesivos escándalos que involucran a alumnos, profesores y hasta centros de estudios en todos los niveles de educación, indican que la pornografía es un tema importante en la sociedad cubana actual, a pesar de que no ocupa espacio en la prensa oficialista, mucho menos en charlas o programas educativos que hablen de la sexualidad.
A juzgar por tanto silencio, pareciera que en Cuba no existe la pornografía cuando en verdad todo indica que es un negocio floreciente, muy vinculado a la prostitución y a la necesidad de los jóvenes de encontrar fuentes de ingresos mucho más acordes con la realidad económica del país.
Se ha hecho habitual que circulen por internet o, en el caso de Cuba ?donde es muy controlado el acceso a las redes?, se vendan en algunos negocios privados de películas de todo el país, videos pornográficos de estudiantes de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI).
En realidad es una especie de "pequeña industria" que va ganando espacios en reconocidos sitios digitales, al punto de que tanto quienes comercializan el producto como aquellos que lo consumen lo identifiquen con el nombre genérico de "videos de la UCI", lo que equivale a una buena parte de la que pudiera llamarse "producción criolla".