Los 545 delegados de la Constituyente, que reescribirá la carta magna, asumieron sus bancas en una sala del palacio legislativo a pocos metros de la cámara donde se reúne la Asamblea Nacional, dominada por los rivales políticos del gobierno, que exhortaron a sus seguidores a marchar.
“Mañana empezaremos a actuar desde esta Asamblea Nacional Constituyente... No se sorprendan porque llegó el poder constituyente originario a Venezuela”, dijo al ser investida presidenta la excanciller Delcy Rodríguez, que acusó a los manifestantes opositores de “violentos” y “fascistas”.