Los trámites para los residentes venezolanos en el sur de la Florida se han convertido en una odisea que implican viajes, dinero y malos tratos.
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Edificio Mercantil Plaza, sede del Consulado Venezolano en Puerto Rico
Desde el cierre del consulado venezolano en Miami, los trámites para los residentes venezolanos en el sur de la Florida se han convertido en una odisea que implican viajes, dinero y por supuesto ser víctima en algunos casos de malos tratos por parte de funcionarios que asumen tu presencia en cualquier consulado como la llegada del enemigo.
El cronista tuvo la necesidad de acudir a al Consulado Venezolano en Puerto Rico, con previa cita, para renovar el pasaporte, documento de identidad esencial cuando resides fuera de tu país, un trámite que implica pasaje, hospedaje, alquiler de carro y por supuesto ausentarte del trabajo.
Lo que parecía ser un proceso simple pasó a ser una jornada de abusos y falta de servicio. En principio, la oficina trabaja en el horario comprendido de lunes a viernes de 9 de la mañana a 1 de la tarde, pero particularmente el miércoles 13 de mayo abrió a las 9:20.