A primera vista parecería un triunfo el hecho de que el gobierno de Venezuela lograra desactivar los esfuerzos de Colombia por convocar una reunión de cancilleres de los países miembros de la Organización de Estados Americanos para discutir la crisis entre las dos naciones vecinas, publica El Nuevo Herald.
La victoria de Maduro en la OEA muestra su debilidad
Entre las más crueles consecuencias de la deportación masiva se encuentran la separación de niños venezolanos de sus padres colombianos.
Pero lo más relevante de la reunión del lunes fue lo que no sucedió: la gran mayoría de los países latinoamericanos se abstuvo de salir en respaldo de Caracas, como habría ocurrido hace sólo un par de años.
Expertos y diplomáticos consultados dijeron el martes que la votación en la OEA es una clara muestra de la pérdida de influencia del chavismo en la región, luego de que el régimen de Nicolás Maduro consiguiera que solo cuatro países votaran a su favor –frente a los 16 que respaldaron a Colombia– y que la mayoría de los votos del Caribe que el chavismo solía tener en el bolsillo optaran en esta ocasión por abstenerse.