Según el informe de Human Rights Watch (HRW), hubo un uso excesivo de la fuerza contra manifestantes en su mayoría pacíficos, detenciones arbitrarias, acompañadas de palizas y otros abusos a los detenidos, y denegación de los derechos básicos del debido proceso.
HRW señala que la presidencia de Nicolás Maduro siguió el accionar de su antecesor, el fallecido Hugo Chávez: "La acumulación de poder por parte del Ejecutivo y la erosión de las garantías de los derechos humanos han permitido al Gobierno intimidar, censurar y perseguir a sus críticos".
"La acumulación de poder por parte del Ejecutivo y la erosión de las garantías de los derechos humanos han permitido al Gobierno intimidar, censurar y perseguir a sus críticos"