Lilian Tintori: Pablo Iglesias debe pedir la puesta en libertad de mi esposo
"Pablo Iglesias debe hablar directamente con (el presidente Nicolás) Maduro, que sé que son amigos y decirle que tiene que liberarle", afirmó Tintori tras explicar que ella misma cursó esa petición al líder de Podemos en una carta que le envío durante su visita a España el pasado octubre.
La esposa de López dijo que Podemos "ha aglutinado a los indignados, a un grupo de personas que quieren respeto a los derechos humanos" y apuntó que "precisamente" el de su marido "es un caso de derechos humanos".
Por ello, explicó, "con mucho respeto" le escribió una carta directamente a Iglesias y reveló que éste le respondió pidiéndole que le enviase todos los detalles del caso para que Podemos "evaluase su pronunciamiento" sobre el asunto.
"Aunque tengo clarísimo que ellos saben perfectamente que está pasando aquí y no tendrían que estudiar mucho, tiene que pronunciarse y dar la cara", añadió.
Tintori, que se ha convertido en estos meses en el principal adalid de la liberación de su marido, aseguró que la justicia venezolana no ha presentado "ninguna prueba ni ningún testigo que diga que es culpable".
"Como no creemos en la justicia venezolana hemos ido a buscar ayuda internacional. A pedir que se expresen si creen en la libertad y son demócratas, que nos ayuden, que éste es el momento", aseveró.
En este sentido, destacó que Amnistía Internacional acaba de pedir la liberación de López apoyándose en la decisión del grupo de la ONU, como también lo ha hecho el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, el presidente de EE UU, Barack Obama, o el jefe del Gobierno de España, Mariano Rajoy.
A la esposa de López no le sorprende la decisión de Maduro de llamar a consultas a su embajador en España después de que Rajoy la recibiese y pidiese la libertad de su marido.
"Cada vez que nosotros denunciamos o hablamos con alguien que cree en derechos, que cree en democracia, él ataca directamente", dijo y consideró que se trata de "una reacción débil de un sistema fracasado que ya no tiene pueblo, que ya no tiene fuerza, que ya no tiene gente".
Tintori afirmó que a su esposo le quitan las visitas en prisión "a cada rato", que ella misma lleva un mes sin poder verlo, y que cinco meses y medio de los nueve que está encarcelado ha estado aislado sin poder salir de la celda, que consta de dos estancias y un pequeño baño.