Las manifestantes, que portaban flores blancas y carteles con la leyenda “no + represión”, golpearon ollas, se quitaron las camisetas y cantaron el himno nacional. Algunas iban provistas de lentes para nadadores y máscaras de pintores con el fin de protegerse de los gases lacrimógenos y las balas de goma.
Las mujeres intentaron desplazarse por una avenida del norte de la ciudad hacia el ministerio de Relaciones Interiores, pero como ha sucedido casi todos los días desde hace cinco semanas, cientos de efectivos policiales con equipos antimotines les cerraron el paso. Los choques entre la policía y los manifestantes han dejado una treintena de muertos en las últimas semanas.