Maduro dijo, durante un acto en el palacio presidencial, que le daba 72 horas a la diplomática europea Isabel Brilhante Pedrosa para que abandone Venezuela, y agregó que estaba dispuesto a facilitarle un avión para que salga del país en medio de las restricciones de los vuelos internacionales que están vigentes desde marzo por la cuarentena que se impuso por la pandemia del nuevo coronavirus.
“Vamos a ordenar nuestras cosas con la Unión Europea y vamos a ir paso a paso... si no nos quieren, que se vayan”, expresó el mandatario al condenar las sanciones que acordó el lunes el bloque contra once funcionarios y altos oficiales venezolanos. Agregó que la “resolución supremacista” se decidió porque “se han negado a cumplir órdenes" de la Embajada de la UE en Caracas. ”¿Quiénes son ellos para sancionar, quiénes son para tratar de imponerse con la amenaza, quiénes son?. Ya basta", agregó.
Maduro criticó con dureza el respaldo que la UE le ha dado al líder opositor y jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, y las evaluaciones que hacen sobre la situación de Venezuela, e indicó que esa es una actitud heredada del “viejo y el asqueroso colonialismo europeo que llenó de esclavismo, de muerte, de destrucción los continentes de América, de África, de Asia”.