Tras forcejear con efectivos de la Guardia Nacional que custodiaban el lugar, el opositor logró pasar la reja que rodea al recinto. Hubo empujones en las escaleras antes de que pudieran llegar hasta el hemiciclo.
“Esta es la casa del pueblo, no un cuartel”, gritaban los diputados mientras se abrían paso frente a agentes de la Guardia Nacional que bloqueaban las puertas.
Un puñado de seguidores del líder opositor se presentó a las afueras y gritando “Guaidó presidente” celebraron su retorno.