La militarización de las principales ciudades de venezolanas es la receta que aplica el gobierno para contener el descontento popular. El hambre, la escasez, la inseguridad y la inflación siguen estrangulando la esperanza de muchos venezolanos.
Venezuela sigue sumida en una aguda crisis
Por ahora no se vislumbra ninguna salida tras la suspensión del referendo revocatorio y el enfriamiento de la mesa de diálogo.
La mesa de diálogo tampoco ha dado resultados concretos y la consulta popular por la que muchos lucharon quedó ya en el olvido.
Este viernes, los pensionados y jubilados salieron a protestar en Caracas para exigir el bono de alimentación y medicinas, medicinas que no llegan porque el gobierno lo impide o son confiscadas sobre todo aquellas que vienen por donativos internacionales.