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Cuba

A tres meses de su arrancada, la primera fábrica cubana de nasobucos no ha comercializado ninguno

Más de 250.000 mascarillas se almacenan en la planta de Matanzas. Un empresario extranjero implicado en su montaje explica la cadena de desastres que ha atravesado

A tres meses de su puesta en funcionamiento, aún no se ha comercializado ningún nasobuco de la primera fábrica que los elabora en Cuba, ubicada en Matanzas y perteneciente a la estatal Empresa de Confecciones Textiles Unimoda. Sin embargo, en estos momentos, en los almacenes de la instalación se acumulan más de 250.000 mascarillas, dijo Liudmila Pérez Montero, administradora de la entidad al periódico Girón.

Entre junio, julio y agosto Matanzas sufrió el cuarto rebrote de Covid-19. Las cifras de contagiados por jornada superaban los 1.000 y el sistema hospitalario colapsó. Durante semanas la provincia fue el foco epidemiológico y mediático de la Isla. En dicho tiempo la fábrica ya se encontraba en funcionamiento, pero ni una sola de sus mascarillas se empleó para contribuir a la protección de los médicos o de la población, reconoció el medio oficial local.

A menos de 500 metros de la planta del Grupo Gardis radica, además, uno de los centros de aislamiento más importantes del territorio, el de la Universidad de Matanzas. Todo esto sucedió a pesar de que la directora de Unymoda, Maribel Rodríguez Argüelles, afirmó en varias declaraciones que la prioridad para su institución consistía el colaborar con el sector de la Salud.

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