Washington / La Habana — El Gobierno de TRUMP ha dado un paso decisivo en su estrategia contra el régimen cubano al prohibir el envío de petróleo ruso a Cuba, mediante una nueva licencia emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
La medida, anunciada por el Departamento del Tesoro, restringe las transacciones vinculadas al crudo de origen ruso y excluye explícitamente a Cuba de cualquier operación autorizada, cerrando así una de las principales vías de suministro energético para la isla.