Más de una docena de tatuadores de La Habana han visto cerrados sus estudios por las autoridades en las últimas semanas, sin explicación clara reporta el sitio Gothamist.com.
Cierran estudios de tatuajes en La Habana
Che Alejandro, conocido tatuador y patinador, contó que dos mujeres vestidas de civil llegaron a su estudio, en su casa, y se identificaron inicialmente como clientas, pero luego le confiscaron sus herramientas y le dijeron que ya no podía hacer este trabajo.
La labor de los tatuadores cae en un área gris de la empresa privada, pues si bien no está calificada como ilegal, el Gobierno no ha expedido una licencia que les permita trabajar en completa libertad.
Che Alejandro, conocido tatuador y patinador, contó que dos mujeres vestidas de civil llegaron a su estudio, en su casa, y se identificaron inicialmente como clientas pero luego le confiscaron sus herramientas y le dijeron que ya no podía hacer este trabajo.