Para seguir su carrera en el béisbol, Martínez terminó en Francia. Dejó en Cuba a su mujer y a su hijo pequeño, del mismo nombre.
Integrante de una selección nacional de segundo cartel, Martínez no tuvo problemas para enrolarse a un equipo francés como jugador y entrenador.
Diez años después, este veterano receptor de 42 años integra junto a su vástago homónimo, de 16, la selección de Francia que disputa una eliminatoria del Clásico Mundial de Béisbol en Panamá.