En un recorrido que hizo The Associated Press por la capital de Cuba pudo percatarse de la devastación causada por el meteoro, el cual fue descrito con pánico por los vecinos de varias barriadas que, tras una noche de vientos, amanecieron con calles bloqueadas por escombros, casas derrumbadas, láminas de techo retorcidas, tanques de los edificios desplazados varios metros y autos incrustados en viviendas
Julio Menéndez, quien trabaja en un restaurante en el municipio 10 de Octubre de La Habana, relató que estaba en su casa en la noche cuando oyó un estremecimiento indescriptible.
“De momento se sintió un ruido como si fuera un avión cayéndose. Lo único que hice fue abrazar a las niñas”, dijo Menéndez, quien tiene 33 años y dos hijas de 9 y 12 años. “Esto parece una película de terror”.