La Habana / Washington — Estados Unidos ejecutó este jueves un nuevo vuelo de deportación hacia Cuba con 117 migrantes cubanos, en una operación que refuerza la presión migratoria en 2026 y evidencia el endurecimiento de las políticas de control fronterizo.
El avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana con 89 hombres y 28 mujeres, según confirmó el Ministerio del Interior (MININT) a través de sus canales oficiales.
Screenshot 2026-03-19 at 4.54.04PM
Aumentan las deportaciones en 2026
Con este operativo, ya suman más de 400 migrantes cubanos deportados desde Estados Unidos en lo que va de 2026, en al menos nueve vuelos coordinados con distintos países de la región.
Las autoridades cubanas indicaron que el vuelo se realizó como parte de los acuerdos migratorios bilaterales vigentes entre ambos gobiernos.
Sin embargo, el incremento sostenido de deportaciones refleja una política más estricta frente a la migración irregular.
Endurecimiento del control migratorio
El primer vuelo de deportación del año se realizó el 9 de febrero, cuando 170 cubanos fueron retornados a la isla, incluyendo individuos con antecedentes por delitos graves como asesinato, violación, secuestro y narcotráfico.
Posteriormente, el 19 de febrero, otro vuelo con 116 migrantes elevó rápidamente las cifras de deportación.
El nuevo vuelo del 19 de marzo confirma una tendencia clara: el incremento de las expulsiones como herramienta de control migratorio.
Crisis migratoria en contexto
El aumento de deportaciones ocurre en paralelo a la persistente crisis económica y social en Cuba, que continúa impulsando a miles de ciudadanos a abandonar la isla en busca de mejores oportunidades.
Las autoridades cubanas reiteraron su llamado a una migración “regular, segura y ordenada”, advirtiendo sobre los riesgos de las rutas ilegales.
Una tendencia que sigue en ascenso
En 2025, las cifras ya habían sido elevadas, con miles de migrantes cubanos deportados en múltiples vuelos coordinados entre Washington y La Habana.
Ahora, en 2026, la tendencia se mantiene, consolidando un escenario de mayor control migratorio y cooperación bilateral en materia de retornos.