El castrismo no solamente raciona los productos que vende a través de la cartilla mensualmente sino que también ha extendido la práctica a lo que antes se vendía libremente, como el pollo y el aceite.
Duros testimonios dan cuenta de la miseria que se reparte en las bodegas en Cuba
Durante décadas el castrismo ha alabado su sistema de racionamiento como una manera de llegar a todos los cubanos. A medida que la crisis económica del país se agrava el racionamiento se extiende a nuevas áreas
“La oferta no cubre la demanda. Dos veces a la semana se traen cuarenta o cincuenta paquetes de pollo para una población de 3,000 personas”, dijo un vecino en Guantánamo a la prensa oficial.
Durante décadas el régimen cubano ha mantenido una cartilla de racionamiento a través de la cual se vendía un mínimo de productos a todas las familias. Paralelamente cadenas de tiendas vendían otros productos sin racionamiento entre ellos el pollo y el aceite. Pero eso parece ser cosa del pasado.
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