El Capitolio nacional fue construido en La Habana por el general Machado, entonces presidente de Cuba, para albergar el poder legislativo cubano; cámara de representantes y senado, y fue sede del nacimiento de la excelente Constitución del 1940, que ha sido tomada como modelo por muchos países como sinónimo de libertad y protección del pueblo cubano.
La Cuba del recuerdo | El capitolio nacional
El Capitolio es parte de un ambicioso proyecto que junto con el palacio presidencial y amplias avenidas y parques hicieron un conjunto urbano de excepcional belleza, único en el mundo. Conjuntamente se iniciaron diferentes vías de comunicaciones incluyendo la carretera central cuyo kilómetro cero se encuentra marcado con un brillante de 25 kilates que perteneció a un Zar Ruso y fue traído a Cuba por un joyero turco.
En la construcción de capitolio se usaron preciosos mármoles italianos y cubanos, sacados de las canteras ricas en mármoles de diferentes colores en la Isla de Pinos. Herrajes de bronce señalados con figuras propias del Capitolio, maderas finas cubanas en la carpintería, con puertas de más de siete metros de alto. Toda la lamparería fue construida y traída de Francia. Tapices, cuadros, esculturas, bustos y exquisitos muebles complementaban toda la belleza interior.