La Habana - Antonio Blanco vive en Bayamo y está de vacaciones en la capital. Aprovechó el fin de semana para disfrutar de los carnavales habaneros y dice estar asombrado de las cosas que ha visto.
Mucha comida y mucha policía: carnavales en los 500 años de La Habana
La situación contrasta con el desabastecimiento de productos en los mercados estatales que sufren los cubanos desde hace meses
"En oriente los carnavales son otra cosa. A las 3:00 de la tarde, en Bayamo los carnavales están en su apogeo, pero aquí mira, esto parece un velorio".
"No hay música, ni una sombra, con este sol que está maldito. Y hasta las 6:00 de la tarde aún no comienzan a despachar. Ya las colas son inmensas y, cuando abren, peor. Hasta entonces, solo brindan servicio los particulares con precios muy altos. La gente de pocos recursos, como yo, tiene que martirizarse y esperar", dijo a Diario de Cuba.