La dictadura reconoce que viene una etapa de sacrificios extremos mientras descarta negociar reformas con EEUU
El régimen cubano reconoció públicamente que se avecina un período aún más difícil para la población, al confirmar que prepara un “plan de contingencia” ante la creciente presión internacional y el colapso energético que golpea a la isla.
En una entrevista concedida a la agencia EFE, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, admitió que Cuba enfrenta un escenario crítico que obligará a una “reorganización muy difícil”, anticipando más sacrificios para los ciudadanos.
“Tenemos opciones limitadas y una necesidad reorganizativa que implicará mucho trabajo, creatividad y sacrificio. Será un proceso de reorganización muy difícil para la población”, afirmó.