El cubano Abelino Corrales acaba de reunirse este miércoles con su hija polaca, Karolina, después de 30 años sin verla, informa The Star.
Un cubano se reencuentra 30 años después con su hija polaca
Corrales conoció al amor de su vida, una mujer polaca llamada Danuta Tarnawa, en una fábrica textil en la antigua Checoslovaquia en 1985, mientras estaba allí con un contrato de trabajo de cuatro años.
Un año después, Tarnawa dio a luz a su hija Karolina. Cuando la niña tenía solo dos años, Corrales, mecánico de profesión, se vio obligado a regresar a Cuba porque su contrato gubernamental se había terminado.