La página oficial de Meliá Cuba continúa activa y promociona establecimientos en Varadero, Cayo Coco, Trinidad y otras zonas turísticas. El portal también mantiene anunciados eventos para septiembre y octubre de 2026, entre ellos el Festival de Solteros, la Semana de Golf y la Copa de Golf Meliá Cuba.
La plataforma internacional de la compañía también conserva fichas operativas de hoteles cubanos, información para realizar reservas, teléfonos de contacto y descripciones de los servicios disponibles.
La permanencia de esas páginas no descarta que exista una retirada en preparación, pero demuestra que la desafiliación completa todavía no se ha reflejado públicamente en los canales comerciales de Meliá.
La cadena ya abandonó 15 hoteles vinculados con GAESA
La nueva información aparece después de que Meliá confirmara el pasado 3 de junio el cese inmediato de sus servicios de administración, comercialización y uso de marca en 15 hoteles cubanos.
La compañía comunicó esa decisión a la CNMV y argumentó que una combinación de circunstancias geopolíticas, legales, económicas y operativas había afectado la seguridad y viabilidad de los contratos gestionados mediante su filial portuguesa Ilha Bela.
Entre los establecimientos afectados se encontraban:
Los 15 hoteles estaban relacionados con GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas cubanas y convertido en uno de los principales objetivos de las sanciones de la administración de Donald Trump.
Otros 19 hoteles quedaron inicialmente fuera de la retirada
Antes de aquella decisión, Meliá administraba 34 hoteles en Cuba. El retiro de los 15 establecimientos asociados con GAESA dejó otros 19 vinculados principalmente con sociedades relacionadas con el Ministerio de Turismo.
En junio, la compañía señaló que la ruptura no afectaba inicialmente a esos hoteles. Entre ellos se encontraban instalaciones emblemáticas como el Meliá Cohíba, el Tryp Habana Libre y el Sol Palmeras.
El nuevo reporte sostiene que Meliá también habría decidido abandonar esos contratos, lo que convertiría la retirada parcial de junio en una salida completa del mercado cubano.
Más de 50 millones de euros estarían retenidos en Cuba
Las fuentes consultadas por CubaNet aseguraron que Meliá mantiene más de 50 millones de euros que no ha podido extraer ni repatriar debido a las restricciones y problemas del sistema bancario cubano.
La visita de los directivos tendría como uno de sus objetivos negociar la recuperación de esos fondos antes del cierre de las representaciones de la empresa.
La cifra no ha sido confirmada públicamente por Meliá en un comunicado financiero reciente. Por tanto, debe considerarse una estimación atribuida a las fuentes citadas por el medio independiente.
La empresa calificaría el cierre como “temporal”
Aunque el reporte habla de una retirada completa, el memorando interno supuestamente describiría el cierre como “temporal”.
Esa denominación permitiría a la cadena conservar la posibilidad de regresar si cambian las condiciones políticas, económicas y jurídicas que actualmente afectan sus negocios en la isla.
Meliá comenzó sus operaciones en Cuba en 1990 con el hotel Sol Palmeras de Varadero. Con el paso de los años se convirtió en una de las empresas extranjeras con mayor presencia en el turismo cubano y llegó a administrar unos 14.000 cuartos.
Las sanciones de Trump aceleraron la retirada de las hoteleras
La salida parcial de Meliá ocurrió en medio del endurecimiento de las medidas estadounidenses contra empresas extranjeras que mantuvieran operaciones con GAESA y otras entidades estatales cubanas.
Las nuevas restricciones incluyen riesgos de congelación de activos, limitaciones para utilizar el sistema financiero estadounidense y prohibiciones de viaje para determinados ejecutivos, inversores o accionistas.
Otras cadenas internacionales, como Iberostar, Royalton y Archipelago International, también redujeron o suspendieron operaciones en Cuba debido a las sanciones, la falta de combustible, la caída de la demanda, los apagones y las dificultades para mantener los estándares de servicio.
El turismo cubano atraviesa una caída histórica
La posible retirada total de Meliá agravaría la crisis de un sector que el régimen cubano considera estratégico para obtener divisas.
Durante el primer trimestre de 2026, Cuba recibió aproximadamente 298.000 visitantes internacionales, frente a más de 573.000 en el mismo período del año anterior. La caída fue cercana al 48%, según datos oficiales citados por Associated Press.
Las cancelaciones de vuelos, la escasez de combustible, los apagones, el deterioro de las instalaciones y la reducción del turismo canadiense han obligado a mantener numerosos hoteles cerrados o funcionando con una capacidad limitada.
Meliá había reconocido que inició 2026 con graves dificultades en Cuba y que terminó el primer trimestre con aproximadamente la mitad de su capacidad operativa disponible.
La salida de Meliá no implicaría necesariamente el cierre de los hoteles
La ruptura de los contratos no significa automáticamente que todos los edificios hoteleros dejen de recibir huéspedes.
Meliá gestiona y comercializa establecimientos pertenecientes a empresas estatales cubanas, pero generalmente no es propietaria de los inmuebles. En caso de una retirada, el régimen podría transferir su administración a Gaviota, Cubanacán, Gran Caribe u otro operador extranjero.
El Gobierno cubano ya anunció que está dispuesto a entregar la gestión de hoteles a empresarios nacionales y cubanos residentes en el exterior ante la retirada de varias cadenas internacionales.
El efecto más inmediato sería la desaparición de las marcas, los sistemas de reservas, los estándares comerciales y la administración de Meliá, mientras los establecimientos podrían reabrir posteriormente con otros nombres.
Un golpe histórico para la principal industria de la isla
De confirmarse, la salida completa supondría uno de los mayores golpes empresariales sufridos por el régimen cubano desde el inicio de la actual crisis.
Meliá fue durante décadas una pieza central de la expansión hotelera de Cuba, especialmente en Varadero, La Habana, Cayo Coco, Cayo Santa María y Holguín.
Por ahora, la compañía solo ha reconocido oficialmente su retirada de 15 hoteles. El cierre del resto de sus operaciones, el despido de más de mil empleados y la existencia de más de 50 millones de euros retenidos dependen del reporte publicado por CubaNet y permanecen pendientes de confirmación corporativa.