En la cuarta entrada, Almora conectó un lineazo hacia el graderío, por el lado de la antesala, y la pelota golpeó a la menor. De inmediato, el jardinero central de los Cachorros se llevó las manos a la cabeza y dio un par de pasos hacia las gradas, visiblemente consternado.
Luego, el pelotero se arrodilló cerca del plato, donde lo consolaron Jason Heyward y el manager Joe Maddon.
“Albert es un joven muy emotivo, que tiene niños, así que ello hizo que esto fuera todavía más impactante para él”, comentó Maddon. “Entiendo exactamente lo que él vivió ahí”.