Dicha labor es estrictamente partidista a estas alturas y tiene un alto riesgo político. Fue calificada de inmediato por Trump y otros altos republicanos de una farsa y una patraña. Los demócratas aseguran que es su deber, mientras que los republicanos señalan que el proceso le costará la mayoría a Pelosi.
El Congreso debe actuar, dijo Pelosi. “La democracia está en juego”.
“Las acciones del presidente han violado seriamente la Constitución”, declaró. “Él intenta corromper, nuevamente, las elecciones para su propio beneficio. El presidente se ha involucrado en abuso de autoridad, socavando nuestra seguridad nacional y poniendo en riesgo la integridad de nuestras elecciones”.