"Los hispanos me aman", afirmó Trump, y dijo a MSNBC que emplea "a miles de hispanos".
Trump aseguró que no está preocupado por la posible falta de apoyo de la comunidad hispana y sostuvo que su llamamiento a reprimir la inmigración ilegal no lo ha perjudicado políticamente.
El empresario se niega a suavizar su retórica sobre inmigración, pese a un pedido del presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, de que baje el tono de sus declaraciones.