La administración del presidente Donald Trump ha invocado la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, otorgándose amplios poderes en tiempos de guerra para acelerar la expulsión de migrantes indocumentados.
Trump invoca Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, asumiendo autoridad en tiempos de guerra para acelerar deportaciones
Juez federal bloquea temporalmente la capacidad de Trump para deportar a inmigrantes bajo la Ley de Enemigos Extranjeros
Esta medida se fundamenta en la designación del Tren de Aragua como organización terrorista extranjera, argumentando que miembros de este grupo han ingresado ilegalmente a Estados Unidos y representan una amenaza a la seguridad nacional.
Sin embargo, un juez federal bloqueó temporalmente la aplicación de esta ley para deportar a algunos migrantes vinculados con el Tren de Aragua. El juez de distrito James Boasberg detuvo la remoción de cinco individuos que impugnaron la acción presidencial y posteriormente amplió la medida para proteger a todos los no ciudadanos bajo custodia estadounidense que estarían sujetos a la proclamación de Trump. En su dictamen, Boasberg ordenó que cualquier avión transportando a estos migrantes regresara a Estados Unidos.