El presidente Donald Trump volvió a insistir este martes en que desplegará tropas de la Guardia Nacional en Chicago, ciudad que calificó como un “infierno”, pese a la férrea oposición de las autoridades locales. Además, apuntó que Baltimore podría ser la próxima urbe en recibir refuerzos militares debido a sus elevados índices de criminalidad.
"VAMOS A ENTRAR" Trump insiste en enviar la Guardia Nacional a Chicago y señala también a Baltimore
El presidente critica la inoperancia de los dirigentes demócratas de estas localidades y asegura que es su "obligación" desplegar las tropas ante las desorbitadas cifras de crimen en estas ciudades mientras presume del éxito de la medida en DC
“Tengo una obligación”
“Vamos a entrar”, declaró Trump ante los medios, subrayando que se siente en la obligación de actuar frente a las cifras de violencia. “Esto no es un asunto político. Tengo una obligación cuando 20 personas han sido asesinadas en las últimas dos semanas y media y 75 han sido tiroteadas. Chicago es un infierno ahora mismo. Baltimore es un infierno ahora mismo”.
El presidente negó que sus medidas tengan como objetivo castigar únicamente a ciudades gobernadas por demócratas, en el marco de su campaña contra la delincuencia y la inmigración irregular.