"Una madre en Cancún meciendo en los brazos el cadáver de su pequeña hija tras un infortunado escape por mar. Le hablaba como si estuviera viva, negada rotundamente a la evidencia", es lo primero que responde el periodista y escritor Juan Manuel Cao ante la pregunta con la que inicio esta entrevista, motivada por la presentación de su libro El impertinente (Ed. Planeta, 2015), en la Feria Internacional del Libro de Miami, acerca de cuáles escenas del drama y desastre cubano le han impactado más hondamente en su accionar de periodista.
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Juan Manuel Cao, Cuba y el oficio del impertinente
El periodista continúa con la desesperanzada descripción de un niño de nueve años que llegó remando solo a Bahamas, y en el piso del bote, ya inconsciente, traía a la madre moribunda: "Raisa Teresa Santana tenía 28 años y cuando la vi agonizando en el hospitalito de Nassau, me dio la impresión de que dormía, pero el médico me aclaró que había tomado demasiada agua salada y su cerebro estaba irremediablemente inflamado. El agua potable la reservó para salvar a su hijo. La reportera Ana Cuervo y el gerente José Cancela, movieron cielo y tierra para traerla a Miami. Murió en el Jackson Memorial".
"Dos matrimonios de médicos con sus respectivos hijos enterrados en una tumba común de Chetumal, tras un naufragio nocturno cuando estaban a punto de tocar tierra... En general, la enorme tragedia de los balseros a mediados de los años 90. Una crisis humanitaria que en estos momentos abre un nuevo y dramático capítulo con miles de cubanos atravesando el continente desde Ecuador, desafiando mafias, selvas, robando espacio a la ruta de los narcos, víctimas de la codicia de los coyotes y la corrupción de las autoridades. Se ha documentado casos de tumbas de cubanos sin nombres en ese amargo camino, de violaciones, asaltos y secuestros. Se trata de un negocio descarado que involucra millones de dólares y que se inicia en la misma Habana. Ante esta evidencia de tráfico humano organizado, las autoridades norteamericanas, que son las receptoras de esas personas, han decidido hacerse sordas, ciegas y mudas. Es más: han sacado a Cuba de la lista de países que trafican con seres humanos. Inconcebible".