La jueza Marlene Fernández-Karavetsos accedió, sin embargo, a flexibilizar su arresto domiciliario en Miami para darle más libertad de movimiento, con la condición de que por las noches regrese a dormir al departamento donde vive en un área céntrica de la ciudad.
“La corte no está castigando al arrestado”, dijo la jueza en un fallo escrito de tres páginas publicado tras una breve audiencia judicial en los tribunales estatales en la que comunicó su decisión a Lyle. “Las condiciones de libertad previas al juicio son razonables para asegurar la presencia del acusado en futuras audiencias judiciales”, sostuvo la magistrada.
Lyle, quien actuó en la telenovela mexicana “Mi adorable maldición”, seguirá llevando en su tobillo un monitor GPS que le permite a las autoridades conocer sus movimientos las 24 horas del día.