Aunque el gobierno del presidente Donald Trump se preparaba desde hace meses para un posible retiro de la agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura, el anuncio del Departamento de Estado sacudió la sede de la agencia en París, mientras el organismo elige a un nuevo director.
La directora saliente de la UNESCO expresó su "profundo pesar" por la decisión de Washington y trató de defender la reputación de la agencia, mejor conocida por su programa de Patrimonio Mundial para proteger sitios y tradiciones culturales en todo el mundo.