Las sanciones financieras estadounidenses podrían tensar aún más las relaciones entre los dos países, que están sin embajador desde el 2010, y provocarían que sea más difícil para el agobiado líder socialista recaudar dinero en efectivo y realizar los millonarios pagos de deuda previstos para el último trimestre de este año.
El mandatario dijo en una cadena de radio y televisión desde el palacio de gobierno que las medidas generarán un “gran daño económico, financiero y energético”, y le quitarán la “solvencia financiera” a Venezuela.