El pontífice, que se ha pronunciado por un nuevo orden mundial económico y ambiental, dijo a lo largo de la tarde que la riqueza de la naturaleza debe comprometer a todos a cuidarla y no sólo a explotarla.
Francisco convocó, por ejemplo, a los países que comparten franjas amazónicas -entre ellos Ecuador- a proteger la zona e incluso a "ejercer la pedagogía de una ecología integral".
El mensaje del papa es particularmente relevante para Ecuador, una nación andina que tiene uno de los más variados ecosistemas en el mundo, pero que también depende fuertemente del petróleo.