Francisco pasó gran parte de la semana pasada en Sudamérica —y antes de eso en varios discursos y dos documentos educativos clave— lamentando las injusticas del sistema económico global "estructuralmente perverso" de la actualidad, diciendo que pone a las ganancias por encima de la gente.
Sectores conservadores de Estados Unidos —entre quienes se encuentran muchos católicos de alto perfil— catalogaron sus ataques contra los combustibles fósiles y el mercado libre de erróneos e irresponsables, alegando que millones de personas han salido de la pobreza gracias al capitalismo.
En su viaje de regreso a Roma el domingo por la noche, el papa Francisco dijo a la prensa a bordo del avión que escuchó las críticas de Estados Unidos, pero que no había tenido oportunidad de leer sobre ellas, ya que se preparaba para su visita a los países más pobres de Sudamérica: Ecuador, Bolivia y Paraguay - "tres hermosos países, tanta riqueza, tanta belleza", dijo.