El arresto del abogado Roberto Marrero, director de despacho y mano derecha de Guaidó, fue considerado como un duro golpe al movimiento opositor debido a que dejó al jefe del Congreso sin su coordinador de equipo en medio de una nueva fase de recorridos por todo el país que emprendió el pasado fin de semana para levantar las protestas antigubernamentales en las que se ha observado cada vez menor asistencia de seguidores.
El arresto de Marrero, de 49 años, fue confirmado por el ministro de Relaciones Interiores, mayor general Néstor Reverol, quien identificó al colaborador de Guaidó como el “responsable directo” de una “célula terrorista” que tenía previsto realizar un conjunto de ataques a líderes políticos, militares y miembros del Tribunal Supremo de Justicia, y actos de sabotaje a servicios públicos, para lo que se habrían contratado “mercenarios colombianos”.
Reverol declaró a la televisora estatal que durante el allanamiento a la vivienda de Marrero se incautó un lote armas de guerra y dinero efectivo en divisas extranjeras. En la operación también fue arrestado Luis Alberto Paéz, de 34 años, quien era escolta de Marrero.