Universal Orlando se convirtió en el primero de los grandes parques de esta ciudad en reabrir, permitiendo el regreso de aquellos con pases anuales a sus tres parques el miércoles y jueves, antes de recibir el viernes al público general por primera vez desde mediados de marzo.
“¡Extrañábamos los parques desesperadamente!”, dijo Donna Walters, quien se cubrió la boca y nariz con un pañuelo rosado el miércoles, tras pasar un control de seguridad donde un guardia le tomó la temperatura.
Si su temperatura hubiese sido de 38 grados centígrados (100,4 grados Fahrenheit) o más, le hubieran prohibido la entrada bajo las nuevas medidas adoptadas por Universal Orlando y otros parques temáticos del área por el virus. El número de personas admitidas se restringió para permitir el distanciamiento social, círculos azules en el suelo indicaban a los visitantes dónde pararse para mantener 2 metros (6 pies) de distancia, y una grabación en inglés y español sonaba sin parar en la entrada para recordarles a los visitantes que usen sus máscaras y mantengan la distancia.