En Cuba, no importa dónde tú estabas, siempre tenías varias panaderías en un círculo de dos cuadras de distancia y abarrotadas con todo tipo de pan.
La Cuba del recuerdo | Las panaderías en Cuba antes del 1959
Voy a hablar de las que conocía y estaban a un par cuadras de mi casa.
En Hospital y San Lázaro se encontraba la panadería La Candeal, todos los días a la hora de almuerzo mi padre me daba una peseta (25 centavos) para que fuera a La Candeal a comprar pan polaco, me acuerdo que a esa hora ellos lo vendían más rápido de lo que lo horneaban. Tres polacos por cinco centavos. El polaco es un pan redondo de seis pulgadas de diámetro, con un doblez en forma de cruz en la parte superior y liso en la parte inferior, es crujiente y tiene una masa interior suave y blanda. Acabadito de hornear es adictivo, yo compraba 15 panes polacos y en el trayecto de una cuadra a mi casa me comía ocho, mi madre me preguntaba: que pasó? Y yo le decía: ay mami, un viejito con hambre me pidió pan y yo le di. Claro que ella no me creía y se reía mucho.