Uno de los aspectos más golpeados y donde se han visto afectados los venezolanos, sobre todo niños y adultos mayores, es con la alimentación. Venezuela, según un informe realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), es el segundo país con mayor prevalencia de hambre en América Latina, con 22,9% de su población subalimentada. Solamente Haití tiene números por arriba con 47,2% de sus habitantes en estas condiciones.
El hambre gana terreno en Venezuela: salud de niños y ancianos está en riesgo
Desde el año 2015 hasta la fecha, los informes internacionales se han mantenido con muy pocas variantes. Las mejoras no han llegado, mientras que la pobreza y desnutrición siguen afectando a un porcentaje alto de la población.
“La sociedad venezolana está en una emergencia humanitaria compleja que ha sido reconocida nacional e internacionalmente a partir de los años 2015 y 2016. Este tipo de emergencias no sólo se expresa en los déficits que pueden existir en el acceso a bienes y servicios, que son vitales para la calidad de vida de las personas, sino que hay una serie de eventos que generan una situación crítica para la mayoría de las personas y que se presentan de manera intencional por una ausencia de políticas adecuadas para garantizar la calidad de vida de las personas”, comentó la socióloga, Yonaide Sánchez.